Pablo Zarnicki, a 25 años de la última gran hazaña del ajedrez argentino

Hace 25 años, Zarnicki feliz por la nueva conquista

Hoy, Pablo Zarnicki cuenta años hasta casi 45; arrastra un hablar tenue y pausado. Transmite una tranquilidad que contagia. Tal vez porque el camino recorrido no sabe de bifurcaciones. Si vuelve la mirada sobre sus pasos, su huella no supo de titubeos. Priorizó el cultivo de la amistad, el cariño familiar y la responsabilidad en la gestión. Será por ello, que sus opiniones resisten cualquier archivo.

Hace 25 años, exactamente el 30 de octubre de 1992, fue el autor de la última gran hazaña del ajedrez argentino: la conquista del Mundial Juvenil. Y acaso, desde ese mismo momento, un abanico de oportunidades se le abrió a su alrededor para dedicarse de lleno al despegue profesional del juego. Sin embargo, como un gran maestro, antepuso el pensamiento a la acción, y otra vez se aferró a los afectos; hizo nido en su familia (padres, hermana, esposa e hijas) y disfrutó a sus amigos. Optó por desarrollarse, crecer como persona, indagar en el mundo de política, el periodismo pero sin descuidar el ajedrez. Su pasión y lo que más y mejor sabe  hacer.

Pablo junto a sus padres (Alberto y Graciela), Hermana y cuñado (Mariana y Nicolás), su esposa (Cecilia) e hijas (Micaela y Sol)

Ayer, acompañado de su mayor torre, su papá Alberto, visitó el programa FRENTE AL TABLERO (domingos de 12 a 13 por Radio Cultura FM 97.9; el primer programa radial dedicado al Ajedrez Educativo) y recordó algunos pormenores de uno de sus grandes logros frente al tablero. Es que no solo suma victorias ante Karpov o Kasparov sino que además es el único ajedrecista argentino poseedor de un envidiable record: tres campeonatos mundiales (el Juvenil, y dos por equipos, en Brasil en 1993 y en Chaco, en 1997).

Hace 25 años los ajedrecistas argentinos vivían su momento de mayor gloria; el 2 de septiembre, Bobby Fischer volvía a jugar después de veinte años de ausencia. En Belgrado se enfrentaba con Boris Spassky por la revancha del Mundial de 1972. Aquí en Buenos Aires había dos grandes acontecimientos, entre el 9 y 19 de octubre, el campeón mundial, el ruso Garry Kasparov desafiaba a un equipo olímpico de ajedrecistas argentinos, a un duelo de partida y revancha. El match se jugó en la Bolsa de Comercio, y la megastrella de este deporte se quedó con el triunfo global de 9 a 3.

En tanto, en el Palacio Pizzurno, en el Ministerio de Educación de la Nación alrededor de 100 jóvenes de 50 naciones, luchaban por los reinado en la categorías masculina y femenina, del XXXI Campeonato Mundial Juvenil. La misma competencia que sumaba a dos argentinos entre sus triunfadores en su historial: los maestros Oscar Panno (en Dinamarca, en 1953) y Carlos Bielicki (Suiza, en 1959). Entre el 15 y 30 de octubre se disputó la competencia por sistema suizo a 13 ruedas, y el joven vecino de Almagro, Pablo Adrián Zarncki resultaría vencedor.

Escuchá algunas de sus anécdotas, también cuál fue el accionar de Fernando “Pato” Galmarini, por entonces Secretario de Deportes de la Nación. Y también cómo recuerda aquel momento, el maestro Jorge “Keko” Rosito. 

Aquí el audio de la entrevista

 

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